Objetivos de las 9as Jornadas:

a) Pensamos que las IX Jornadas deben constituir tanto una actividad de carácter nacional (en el sentido de apuntar a una participación activa de psicólogos de todo el país) como una actividad de relevancia regional (procurando la participación de invitados de la región, en particular de Argentina, Brasil y Chile).

b) Creemos deberíamos apuntar a un evento relevante desde el punto de vista de la producción académica que promueva y reúna. Un evento que referencie a la Facultad de Psicología y a la psicología universitaria nacional en el concierto más importante de la producción académica local y regional.

c) Pensamos asimismo que las Jornadas deben constituir un espacio signado por la producción desde las fronteras disciplinarias, que constituya una convocatoria de la cual se apropien actores provenientes de diversos espacios académicos y universitarios en la reflexión conjunta de los temas y problemas propuestos. En este sentido pensamos que lo interdisciplinario debe ser transversal a las jornadas, más que un espacio singular en unas jornadas de psicología.

d) Concebimos a las IX Jornadas como un espacio que integre la mayor diversidad de producciones psi. Las diferentes corrientes teórico – técnicas deberán sentirse convocadas para la discusión profunda de los diferentes temas. Creemos en una diversidad enriquecedora y potenciadota de los debates teóricos, científicos e ideológicos que urge plantear y replantear. Pensamos en unas Jornadas que contribuyan a recuperar a la Universidad como espacio donde los diversos enfoques y perspectivas pueden encontrarse para el estudio y la polémica, la crítica y el debate.

e) A partir de lo dicho, pensamos que las IX Jornadas de Psicología debieran constituir también un aporte específico y concreto de cara a la transformación del Plan de Estudios vigente de la Facultad. A 20 años de aprobado el Plan IPUR, las Jornadas deberían también constituir una convocatoria a los psicólogos universitarios de todo el país y a su variopinto abanico de sus inserciones profesionales, a los estudiantes y docentes, a los gremios, de modo de conformar también un espacio (uno más entre tantos posibles) que dote de centralidad a este tema, contribuyendo al trabajo de los ordenes y del Claustro. En este sentido, también la participación internacional debería pensarse en este sentido, invitando eventualmente, por ejemplo, a posibles expositores de Planes de Estudios y organizaciones curriculares de otras facultades de Psicología de la región.

f) Por otra parte, creemos que las Jornadas deberán también incluir una vasta actividad cultural, concibiendo la cuestión artística no solamente como “espectáculo” que embellece el evento, sino también como otro medio para la producción de conocimiento sobre los temas en estudio y discusión. Pensamos entonces tanto en una “agenda” cultural con variedad de opciones, como en la inclusión de expresiones y experiencias artísticas y culturales –también variadas- en los espacios de discusión y producción de conocimiento.

g) El 2008 es un año particular para la Universidad y para la educación pública, dada la cantidad de transformaciones relevantes que se encuentran en curso. Pensamos que las Jornadas deberán contribuir también al estudio y tratamiento de temas como la Reforma Universitaria y la Nueva Ley de Educación. Ya hemos hecho contactos con miembros del equipo de rectorado preguntando acerca de la agenda de celebraciones propuestas a razón de los aniversarios ilustres que ocurrirán este año (aniversarios del Congreso Estudiantil de 1908, de la gesta de Córdoba del ’18, de la Ley Orgánica de 1958, del mayo francés y el agosto uruguayo de 1968), y nos han dicho que no existe aún un cronograma al respecto. Las Jornadas serán entonces un espacio posible donde cobijar algunas de estas conmemoraciones, así como para la presentación de libros al respecto (hay varias publicaciones en preparación a cargo del Archivo Universitario).

i) Por fin, pensamos que las IX Jornadas deberán tener al edificio de la Facultad como epicentro, como referencia. No obstante, pensamos en un evento que se desarrolle también en otros espacios universitarios y extra-universitarios, desterritorializando las Jornadas, llevándolas a otros espacios barriales, a otros lugares posibles de encuentro. Pensamos deberíamos explorar posibles estrategias de desenclaustramiento de las jornadas, hacerlas habitar la ciudad, para ser también habitadas por ésta.

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